PRÓLOGO

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Nadie me dijo que todo esto fuera fácil, que sea simplemente un camino de rosas, y que a veces, somo seres tan pequeños, que tenemos un millón de cicatrices. Cerca del peligro, y perdiendo a veces el norte de nuestros sueños. Y yo me pregunto ¿Por qué? Porque el mundo se ha convertido en algo desconocido. Nadie tiene el poder de saber de quien va a terminar enamorándose. El amor surge en el momento más inesperado, cada instante es único, nadie sabe que es lo que tiene hasta que lo pierde, y es que, por mucho tiempo que pase, sabemos que es difícil creer en los para siempre, pero hay personas que darían todo por la otra, que viven pensando en el o ella, y que de alguna forma tienen miedo de perder. Y es que hay veces en las que nos olvidamos de que hay personas que verdaderamente nos aman, y sin importar como somos darían todo por nosotros. Y es que vivimos más pendientes de otras personas que de las que de verdad nos aman. Y es difícil encontrar a alguien que demuestra con palabras, gestos, detalles que verdaderamente nos quiera, y esas personas son las que evitan que hayan nubes grises, son las que de alguna forma dan sentido a nuestra vida. Hay que saber valorar más a las personas que se preocupan y demuestran su amor, y tal vez, llegará un día en el que te des cuenta de que todo eso puede faltarte y será demasiado tarde. Porque hay gente que sin ser gato, daría 7 veces por nosotros. Y aunque a veces nos den ganas de caer, simplemente aguantamos, porque sabemos, que tarde o temprano llegarán otros recuerdos que inundarán nuestra mente.



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